By Lara604, under CC BY 2.0
It feels like Gen Z was handed a broken world and told to fix it
Habiéndome visto este video acerca de un chico estadounidense que tomaba (medio en broma, medio en serio) al día 26 de enero de 2020 como el punto de partida para el comienzo de este mundo de pesadilla en que vivimos, quería comentar acerca de lo que se discute en el video, como un complemento ultra innecesario.
Teniendo ya 27 y rumbo a los 28 años, me acuerdo de como se vivía en un mundo donde las computadoras y los celulares eran aparatitos curiosos que lejos estaban de ser las entradas a los agujeros negros que son las redes mierdificadas del presente. Era un mundo de mierda, para que les voy a mentir a mis congéneres menores o algún Gen Alfa que me esté leyendo, pero uno tenía esperanza... Esperanza en que el mundo fuese uno mejor, en que las condiciones materiales de uno mejorasen y en poder dejar tu huella en este planeta.
Entonces...
Llegó el COVID y la promesa de que "saldriamos mejores". A ver, es que este puto bicho logró incluso retrasar la guerra con Irán que hoy padecemos!
Pero no.
No salimos mejores. Creo que el bicho reconfiguró algo en nuestros cerebros que, cual virus de la rabia potenciado, hizo que diesemos rienda suelta al peor de nuestros instintos. Pero tampoco yo estoy en lo cierto.
Porque el ser humano ya era salvaje incluso antes de la pandemia y el encierro. Ricos matando gente por deporte, un círculo selecto de poderosos disponiendo de seres humanos cual si fuesen pedazos de carne, territorios pobres usados como laboratorios a cielo abierto... No nos engañemos más, el ser humano ya era salvaje, simplemente no queríamos verlo.
Pero bueno, parece que el COVID irónicamente nos hizo un favor al ponernos un espejo para vernos a nosotros mismos. No nos pongamos a llorar por la leche derramada, pongámonos a pensar que hacemos con este planeta (y con los dueños de este).